
Hoy, día internacional del Cáncer de mama, me gustaría dedicar unas palabras a todas las personas que, como yo, se encuentran en el proceso del cáncer de mama, y a sus compañer@s de viaje:
Sé que es un camino duro, sé que es difícil y que duele, y también sé, que esto no va de tener que ser o sentirte fuerte. Por el contrario, mi experiencia en este “viaje” del cáncer, me ha enseñado que la clave, aquello que creo que marca la diferencia, es permitirse sentir lo que sea que nos de nuestra mente, incluso aquello que duele. Sentirte, cansad@, triste, angustiad@, desesperanzad@, no te hace débil, te hace humano. Me parece injusto que nos tengamos que exigir fortaleza, porque desde mi punto de vista, esto no creo que se trate de “luchar”, y sentirse “rosa”, sino de enfocarse en actuar, para dejar las huellas que cada uno elija al servicio de lo que nos importa y no del miedo. Elegir llevar tú las riendas del proceso y no tu mente. Insisto, sé que es difícil, y también sé que se puede.
Recuerdo con muchísimo cariño la entrevista que me realizaron un día como hoy hace ya un año en el hospital Marqués de Valdecilla (la tenéis más abajo 😊) para exponer mi experiencia conviviendo con esta enfermedad, y me parece increíble lo rápido que pasa el tiempo.
A pesar de que me quedan pasitos por dar para recuperarme al 100%, y que está parte del proceso implica saltar “barreras” no esperadas, me siento afortunada de poder seguir aprendiendo de esta gran toma de perspectiva, y de poder haber conectado aún más con todas las personas que me están acompañando.
Aprovecho para recordar la importancia de colaborar en la medida de lo posible, con todas las organizaciones y entidades que trabajan a diario investigando esta enfermedad


